
Paseábamos el otro día por el campo y el Sr.Entomólogo se empeñó en hacerme una foto. Yo no quería, ya sabéis que las cámaras pueden robar el alma del retratado; pero, me dije "vive peligrosamente", y como en el fondo soy facilona, me dejé hacer.
Del Sr.Entomólogo nunca más se supo, me entró un hambre....




No hay comentarios:
Publicar un comentario