Como esforzada florista quise subir al Mirador de Ordiales, pero la niebla sólo nos dejó llegar a mitad de camino, esto es, al refugio de Vegarredonda. Aún así, la ascensión mereció la pena porque pisamos la nieve en pleno mes de julio. Aquí os dejo el resultado de tanta penalidad: una bonita genciana, una violeta amarilla, unas florecillas sin identificar aún, un "jardín de piedra", y una nueva muestra del señor Entomólogo pisando la nieve (aunque en la foto parece que el día está despejado, es todo mentira, la niebla iba y venía constantemente, y cuando llegó el momento de continuar la subida ya no se veía nada)
miércoles, 22 de julio de 2009
VEGARREDONDA
Como esforzada florista quise subir al Mirador de Ordiales, pero la niebla sólo nos dejó llegar a mitad de camino, esto es, al refugio de Vegarredonda. Aún así, la ascensión mereció la pena porque pisamos la nieve en pleno mes de julio. Aquí os dejo el resultado de tanta penalidad: una bonita genciana, una violeta amarilla, unas florecillas sin identificar aún, un "jardín de piedra", y una nueva muestra del señor Entomólogo pisando la nieve (aunque en la foto parece que el día está despejado, es todo mentira, la niebla iba y venía constantemente, y cuando llegó el momento de continuar la subida ya no se veía nada)
Etiquetas:
Un saltapraos en el Paraíso
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Muy buena la composición de la penultima foto sobre todo.
ResponderEliminarGuaja, os llevaríais abrigo verdad? que se congelan las cosas más cercanas a la nieve....
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