
Cual gallasperu saltapraos , encaminé mis pasos hacia el furacón de Peña Mea. A mitad de camino, deshaciéndome en ayes y sudores, puse a dios por testigo de que si llegaba a ver aquel agujero dejado de la mano de dios, inmortalizaría tal momento. Y como llegué viva, aunque frayá, cumplo mi promesa... que a los dioses hay que tenerlos siempre contentos.




No se si te habras dado cuenta que en la foto del agujero en la roca, sale tambien un oso cerca. Tiene pinta de ser osa y peligrosa.
ResponderEliminarConfiaba en tu perspicacia, bichucu. jajajajajajaja
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